La alcaldesa de Arraiján, Stefany Peñalba y el alcalde de Colón, Diógenes Galván (ambos por la libre postulación), tienen una relación de perro sarnoso con los representantes de corregimiento.
Por allá por Barú tampoco hay cariño y mucho menos control. Las disputas del alcalde con sus representantes suben de temperatura y tienen tintes de patio limoso, rabia y destrucción.
Donde también andan calientes y ardientes es en el Consejo Municipal de San Miguelito y sus alrededores. No hay plata para las juntas comunales, la recaudación cayó y la alcaldesa Irma Hernández recibe petardos.
El que evitó que...