El Parlamento japonés aprobó este viernes una reforma de la ley de sucesión imperial pero mantuvo el veto a que una mujer sea emperatriz pese a que, según las encuestas, la idea cuenta con el apoyo de la opinión pública.
El futuro de la Casa Imperial de Japón, que según la mitología desciende de la diosa sintoísta del sol Amaterasu, depende actualmente del príncipe Hisahito, de 19 años, sobrino del actual emperador Naruhito, de 66.
Si Hisahito -quien no está casado y comenzó recientemente a estudiar biología- no tiene un hijo hombre, la línea de sucesión se extinguiría al no contar con un heredero,...