El debate sobre la unificación del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social se presenta como una solución a la crisis del sistema sanitario. Sin embargo, si no se analiza con seriedad la raíz del problema, cualquier reforma corre el riesgo de convertirse en un simple cambio administrativo.
En medio de esta discusión preocupa escuchar discursos que señalan sin fundamentos a farmacéuticos como parte de supuestas “mafias” de medicamentos. Si existen irregularidades, deben investigarse y sancionarse. Pero acusar sin pruebas desacredita a profesionales que diariamente trabajan bajo presión, dispensando...