No menos de cinco movilizaciones, modestas pero importantes, se han realizado en los últimos treinta días, organizadas por un grupo de ciudadanos que se opone a la minería metálica o rechaza los embalses de río Indio.
Son expresiones legítimas, pero van más allá. Cuando escuchas reclamos o consignas políticas y hay expresiones de activismo, posiciones ideológicas o antisistemas, las pretensiones originales pasan al último plano. Siempre que surgen movimientos correctos, entra la politiquería y los desvía de sus propósitos.