Especulaciones electorales

  • Mario Castro Arenas
      Mario Castro Arenas |

      La salud del Presidente Cortizo –  Dios lo ampare -  podría ser la causa de cambios radicales en la elección de los candidatos presidenciales, especulan algunos analistas políticos. 

      El Artículo 167 de la Constitución señala que “el Presidente y el Vicepresidente de  la República podrán separarse de los cargos mediante licencia que cuando no exceda de noventa días, les será concedido por el Consejo de Gabinete. Para la separación por más de noventa días se requerirá licencia de la Asamblea Nacional.

      Durante el ejercicio de la licencia que se conceda al Presidente de la República para separarse de su cargo, éste será reemplazado por el Vicepresidente de la República, quien tendrá el título de Encargado de la Presidencia de la República “. Contempla el Artículo 189 de la Carta Política: “Por falta absoluta del Presidente de la República, el Vicepresidente asumirá el cargo por el resto del período”. Asimismo se prevé que si el Vicepresidente no puede llenar el cargo, ejercerá la presidencia uno de los Ministros de Estado, que éstos elegirán por mayoría de votos.

      Cuando la falta absoluta del Presidente y el Vicepresidente se produjera por lo menos dos años antes de la expiración del período presidencial, el Ministro de la Presidencia convocará a elecciones en una fecha no posterior a cuatro meses.  Sin embargo, cualquiera que sean los plazos de la ausencia del presidente  Cortizo debido a su tratamiento médico, el vicepresidente Carrizo resultaría afectado como candidato presidencial del PRD, si llegara a ejercer la presidencia en alguna de las etapas de la licencia presidencial.

      Es entonces que el candidato del PRD podría ser elegido por las instancias del CEN bajo el control de Benicio Robinson. 
      Por otro lado, se fortalecería la candidatura de Ricardo Martinelli si no se detonan las minas judiciales – New Bussines, Odebrecht - armadas por sus adversarios para sacarlo de la competencia.

      Pero si la cacería del zorro lograra atraparlo, se  erigiría un nuevo escenario que podría tener como protagonista a Ricardo Lombana siempre y cuando forme un estado mayor de políticos de peso de profesionales ajenos a los partidos políticos tradicionales. Ya tuvo un paso en falso con Quijano. Negociar con el panameñismo de Blandón podría llevarlo a aceptar la transferencia de persona residual de Varela, esto es, una contradicción decisiva de su discurso antipartido.  

      En el contexto político de América Latina ya predominan gobiernos calificados como izquierdistas. Pero cada vez resulta más incierto definir lo que se denomina globalmente como  izquierdismo. Petro de Colombia elegido presidente dentro de las reglas del sufragio popular procede de las fuentes del M19, una organización dedicada por años al terrorismo urbano, secuestros, extorsiones, que abdicó de la violencia para transformarse en  un partido democrático. Maduro, Ortega, más son totalitarios que izquierdistas democráticos.

      Las futuras relaciones políticas de Petro con Cuba, Venezuela, Nicaragua, definirán su posición ideológica con mayor consistencia. Pero la vecindad de Colombia demostrará si el gobierno de Petro pretende influir  para llevar a  Panamá a los predios ideológicos de los países de estructura totalitaria. No hay un partido panameño de los que llaman izquierdistas. 

      Pero en política existen metamorfosis impensables. La inesperada incertidumbre forjada por la salud del Presidente Cortizo y el triunfo de la izquierda colombiana de origen terrorista  nos pone frente a realidades y  decisiones   que no debieran tomarnos por sorpresa.  * Abogado. 

      Mario Castro Arenas 
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