Cuando nos alcanza la realidad

  • Gina Arias
      Gina Arias Rivera |

      A dos años de pandemia los panameños y el resto del mundo ha bajado la intensidad de la protección sanitaria personal, profesional y laboral. Mirando los protocolos para ingresar al hogar ahora nos resulta extremadamente ridículo. Personas que recibían chorros de agua y jabón para entrar a la casa.

      Hasta el aumento en la venta de zapateras, alcohol, desinfectante, papel higiénico, gel para manos y otros insumos ha bajado, por lo que incluso los precios han caído estrepitosamente.

      Por otro lado, en las empresas el cuidado también ha bajado al mínimo. Antes escuchar a algún compañero estornudar sin tapabocas resultaba casi en un ataque de taquicardia. En la actualidad los gérmenes se pueden pasear como en los tiempos prepandemia.

      Los humanos nos adaptamos a todo y el coronavirus se ha vuelto un compañero no deseado, pero que siempre es uno de los invitados de la fiesta. Ya la gente no  está muriendo ni está presentado síntomas fuertes tras resultado positivo para el virus. Pese a que las probabilidades son bajas,  existe la posibilidad de morir por complicaciones.

      Las salas de covid  van desapareciendo para convertirse en salas para posibles casos de viruela del mono. Las enfermedades están arremetiendo contra los humanos.
         *La autora es periodista de Metro Libre. 
       

      Gina Arias Rivera
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