En tiempos de ansiedad empresarial

  • Sara Asvat
      Sara Asvat |

      Existe un agotamiento empresarial sin precedentes en nuestros países. El nivel de ansiedad y desequilibrio que estamos confrontando, producto de todos los acontecimientos mundiales, es exasperante y las empresas no son la excepción, ya que no viven en una burbuja.

      Factores que generan grandes niveles de estrés. Todas las compañías, generalmente, estamos sujetas a las mismas condiciones y éstas afectan a la mayoría de las industrias. Si la confianza y capacidad adquisitiva de los consumidores decrece, es muy probable que todos nuestros negocios experimenten disminuciones en nuestras ventas -ya sean comercios al detal, mayoristas o en línea. 

      Debemos estar conscientes de esta situación y por nuestra salud empresarial, estar preparados para confrontarlo y estimarlo en nuestro plan de presupuesto, para así  poder sobrevivir épocas duras como las presentes, en las que existe una recesión, aunada a la vez a una inflación, producto del aumento en los precios del combustible, la guerra en Ucrania, la COVID en China, el incremento en los fletes marítimos, las constantes huelgas de transportistas y de la descontenta población; la falta de empleos y políticas de estado para hacerle frente a la situación en declive en nuestros países. Es por ello por lo que debemos enfocarnos en contar con un plan para crear nuevos conceptos o reformar los actuales, que puedan generar crecimiento; que reforme nuestras capacidades, nuestros procesos para mantenernos y sobrellevar nuestro camino en el mercado.

       Si nos encontramos en el rubro de la construcción y nuestras ventas de casas o apartamentos han disminuido por el exceso de ofertas, sería conveniente que tratásemos de redireccionar nuestros negocios para crear un nuevo valor agregado en el mismo. Por ejemplo, capacitarnos y dedicarnos al negocio de remodelar casas y apartamentos existentes o de segunda. 

      O especializarnos en el negocio de las filtraciones y la pintura de edificios. Actividades económicas que no van a sufrir tanto, producto del estancamiento y que deben realizarse prácticamente cada año. Son actividades de obligatorio cumplimiento por el uso, desgaste natural y la depreciación. Cabe destacar que los inversores y, especialmente los bancos, mantienen una actitud de extrema cautela para efectos de prestar fondos en momentos inestables como los presentes; otro factor que afecta y estanca nuestro crecimiento.

       ¿Con las situaciones anteriormente expuestas, para qué dirección se encamina su negocio? 

      Es importante mantenernos alertas para ver las tendencias que seguirán influenciando la salud de nuestras empresas. Cualquier camino que escojamos debemos estar prevenidos para no tener que tomar la penosa decisión de cerrar nuestras puertas.

      Ese debe ser nuestro enfoque y visión.

       

      Sara Asvat 
      [email protected]   * Empresaria. 



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