¿El 2021 llega como salvador o enemigo?

  • Gina Arias
      Gina Arias Rivera |

      Cada fin de año miles de personas enlistan sus propósitos para los siguientes 365 días que se avecinan, porque cada fin de ciclo de rotación en los humanos renace (renacía) un inquietante optimismo. Sin embargo, con todas las calamidades que nos ha dejado el 2020 la sola idea de un nuevo tiempo con un sinnúmero de posibilidades catastróficas puede causarle insomnio y pesadillas a cualquier criatura de la tercera roca.

      El 2021 viene con un extraño sabor amargo que nos hace analizar temerariamente cuáles podrían ser metas realistas. Cosas simples como: salud, libertad y tener un trabajo estable antes lo dábamos por sentado, ahora parecen un deseo de lujo.

      En especial, el derecho constitucional y universal al trabajo. Cerramos el año con un interesante fenómeno, por primera vez en varios años el sector obrero y los empresarios tienen una óptica muy parecida. Ambos se muestran reticentes a una cuarentena total que paralice la economía.

      Por un lado los empresarios tratan de agotar las vías diplomáticas para llegar a un acuerdo y en el otro, los trabajadores se toman las calles.

      Sería interesante ver a las cámaras de empresarios y los sindicatos en las calles haciendo sus exigencias al gobierno nacional.

      Mientras tanto, nos queda esperar lo mejor, innovar y hasta pensar en nuevas formas de generar ingresos porque por más que lo queramos las cosas no van a volver a ser lo mismo.

      La Covid-19 llegó como un agente de cambio, pero aún no sabemos si fue para bien o para mal.

       

      Gina Arias
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      * La autora es periodista.



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