Asesinatos en las carreteras

  • Alfredo A. Arango, Psicólogo, Docente y Escritor
Alfredo A. Arango |

Cuando tuve mi primer carro a los 16 años, mi padre, entonces Director del DENI y Detective de Profesión, me  sentó  y me dio una lección, que no he olvidado el resto de mi vida:” Este es un carro, para que vayas al colegio, vayas al auto-cine con tus amigos/as, al interior  y no tengas que andar en buses.

Quiero regalártelo, por ser tan buen alumno, pero enfatizarte que es un objeto con llantas para ir de un lado a  otro, trasladarse al trabajo, a hacer un mandado o simplemente salir a pasear”;  “NO es UNA MÁQUINA DE MUERTE”.

En la calle, hay carros pequeños, medianos, grandes , camiones, buses , etcétera. Todos tienen el mismo ancho de carretera y las mismas reglas, como  respetar las luces rojas para detenerse; amarillas si estás cruzando y verdes, para avanzar. Cuidarte de los otros carros, eso es “manejar a la defensiva”. Porque hay miles de choferes, que exceden límites de velocidad, que se meten por la mano contraria o que impulsivamente quieren rebasar al carro de adelante, aún cuando vienen carros de frente.

Nunca olvidé esa lección, con los ojos fijos, la cara muuuy seria y el tono de que este tema  era  de vida o muerte.
“Chocas este carro  por un descuido pendejo y te las verás conmigo. Hasta ahí llegas” Afortunadamente, la lección y supervisión de mi padre me ha evitado toda la vida tener un accidente de carro que lamentar.

En nuestro país, las estadísticas de muertes, por accidentes automovilísticos, son feroces!! e innecesarias, pues es una ciudad con semáforos, señalizaciones , en cruces de calles, con muchas líneas amarillas;  policías de caminos, motorizados y las distancias no son tan largas.

Sin embargo las noticias  diarias son atroces, pues un camión de carga, se vuelca en mitad de una autopista y aplasta 2 o 3 autos medianos o pequeños, matándose  el conductor y los pasajeros de los carros, quienes, venían en su paño, a media velocidad ; aplastados vergonzosamente, por el gran “truck”, que venía en vía contraria y perdió el control de su inmensa máquina en una curva .

Hay demasiados muertes por accidentes de carro que se podrían haber evitado, si se manejara con respeto y orden por las reglas de tránsito. La mayoría de los camiones  van a velocidades inverosímiles .Los transeúntes y conductores de carros pequeños, son literalmente asesinados.
 

 

Alfredo A. Arango
Psicólogo, Docente y Escritor
[email protected]
 



Metrolibre