Levantamiento de la cuarentena

  • Julio Bermúdez Valdés
Julio Bermúdez Valdés |

Es totalmente  comprensible que a dos meses de iniciada la batalla del país contra la pandemia del COVID- 19, exista, además de incertidumbre, deseos porque este periodo oscuro cese.

Muchos, por no decir que todos, extrañan la normalidad de sus vidas, las reuniones familiares y de amigos, las ventas y las compras, la administración de sus negocios el ir y  venir por las avenidas libres de toda presión. Los saludos fraternales, los besos y los abrazos…Y es normal que sea así, y normal también que, como resultado de esas añoranzas, muchos deseen el levantamiento dela cuarentena, pero ¿a riesgo de qué?

No se trata del miedo que pueda despertar esta situación, sino de la cautela que reclama, y por la asimetría que implica, tal cual lo ha señalado la ministra Rosario Turner.

Hay que ver como el fin de semana, después del levantamiento de la Ley seca se produjeron los desbordamientos, en muchos de los cuales la policía tuvo que intervenir para que los ciudadanos mantuvieran la disciplina social que hasta ahora ha mantenido a salvo a la mayoría de la población.

En Corea del Sur, señalada como ejemplo de la forma como ha contenido la pandemia, han tenido que volver a cerrar bares y discotecas porque en la medida en que los excesos superaron las medidas sanitarias, comenzaron los rebrotes en algunos lugares.

Eso no debe pasar en Panamá, aun cuando sospechosamente el incremento reciente del contagio de 0,95 a 1.1, parece haber coincidido con protestas colectivas y bloqueos de calles. Lo que está en juego es la vida, y para quienes han venido utilizando esta coyuntura como franja de lucha política, sería lamentable que contaran los votos en los cementerios.

Felizmente el trabajo de nuestras autoridades de salud ha sido eficiente y efectivo, al término que puede resultar confiable la hoja de ruta trazada por el MINSA para levantar gradualmente la cuarentena.

Pero nada, nada generará más resultados positivos, que la conducta individual de cada panameño. Al final del camino, cuidar de nuestras vidas es una responsabilidad de cada quien.

 

Julio Bermúdez Valdés
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* Periodista. 



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