Dominado el gran incendio en Portugal, la lluvia da un respiro en España

Portugal vivía una tregua en el frente de los incendios el jueves por la mañana tras declarar "controlado" el que azotó al parque natural de...
  • Un avión Canadair (EC-GBS) lanza agua al incendio forestal del parque natural portugués de la Serra da Estrela, el 17 de agosto de 2022
      Lisboa (AFP) |

      Portugal vivía una tregua en el frente de los incendios el jueves por la mañana tras declarar "controlado" el que azotó al parque natural de la Serra da Estrela, en el centro del país, mientras que la lluvia debilitaba los dos grandes fuegos de la región española de Valencia (este).

      "El fuego está controlado, pero no está extinguido. Hay mucho trabajo de consolidación que continuará en los próximos días", declaró el miércoles por la noche el comandante de la protección civil portuguesa, Miguel Oliveira, a la radio TSF.

      "Todavía es posible y muy probable que haya nuevas reactivaciones, pero esperamos que no alcancen proporciones preocupantes", dijo.

      Casi un millar de bomberos seguían movilizados sobre el terreno el jueves por la mañana, según información de la Autoridad Nacional de Protección Civil.

      El incendio, que se controló por primera vez la semana pasada, volvió a reavivarse el lunes, avivado por los fuertes vientos.

      El fuego, que se inició el 6 de agosto en el corazón de este parque natural reconocido por la UNESCO, es el mayor de este verano en Portugal, con unas 25.000 hectáreas de bosque quemadas en esta cordillera, que se eleva a unos 2.000 metros de altura, según estimaciones provisionales.

      Portugal, que este año sufre una sequía excepcional, espera una nueva ola de calor a partir del sábado.

      El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) prevé un aumento gradual de las temperaturas hasta septiembre, que debería ser "más cálido y seco" de lo normal.

      Desde principios de año, unas 92.000 hectáreas ardieron en Portugal, la mayor superficie desde los mortíferos incendios de 2017 en los que murieron un centenar de personas, según el último balance del Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques.

      Entre tanto, la llegada de la lluvia frenó considerablemente los dos grandes incendios que asolaban a la región española de Valencia.

      "Por fin, una buena noticia: la lluvia y la bajada de las temperaturas ayudaron a perimetrar el incendio de la Vall d'Ebo. Los vecinos evacuados podrán volver de manera progresiva a sus casas", escribió en Twitter el presidente regional valenciano, Ximo Puig.

      Sobre el otro fuego, Puig dijo, este jueves por la mañana en la radio Cadena Ser, que "esta noche el incendio de Bejís ha tenido un comportamiento muy positivo", por lo que esperaba que fuera "el día decisivo para acabar" con él.

      Los incendios de Bejís y Vall d'Ebo quemaron alrededor de 25.000 hectáreas y obligaron a la evacuación de unas 3.000 personas.

      El cambio climático es un factor en el incremento de los incendios forestales en todo el mundo. Las canículas, que secan los bosques y los fragilizan ante la amenaza de las llamas, son cinco veces más probables actualmente que hace un siglo y medio.



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