China revela los dirigentes que acudirán a los Juegos de Invierno

China reveló este viernes la lista de dirigentes que acudirán el 4 de febrero a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, marcada por...
  • Una niña toca los aros olímpicos el 28 de enero de 2022 en Pekín
      Pekín (AFP) |

      China reveló este viernes la lista de dirigentes que acudirán el 4 de febrero a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, marcada por la presencia de líderes cercanos a Pekín y la escasa representación de mandatarios occidentales.

      Varios países occidentales, encabezados por Estados Unidos, han decidido no mandar dirigentes al evento, que se celebrará del 4 al 20 de febrero, para denunciar la violación de los Derechos Humanos en China, sobre todo en la región de Xinjiang (noroeste) donde vive la minoría musulmana uigur.

      Bajo el 'boicot diplomático', los estadounidenses y algunos de sus aliados descartaron enviar a representantes a Pekín para asistir a esa ceremonia de inauguración el próximo viernes, aunque sí que participarán los deportistas de sus respectivos países.

      Ante la ausencia de occidentales, el régimen chino ha invitado a mandatarios amigos, algunos de los cuales también mantienen diferencias con Occidente y afrontan problemas respecto a los Derechos Humanos.

      Entre ellos, destaca el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien fue en septiembre el primer líder en confirmar su presencia en los Juegos Olímpicos.

      Su asistencia se produce en plena tensión en torno a Ucrania, por la que los occidentales acusan a Moscú de prepararse para una invasión tras amasar a unos 100.000 soldados cerca de las fronteras del territorio ucraniano.

      El hombre fuerte del Kremlin, que elogia de manera frecuente la relación de su país con China, mantiene estrechos vínculos con el presidente Xi Jinping, a quien se refiere como "querido amigo", aunque los dos aliados no se han visto en persona desde el inicio de la pandemia.

      - Olimpismo y geopolítica -

      Acusada desde 2015 de orquestar un sistema de dopaje institucional, Rusia está suspendida de las principales competiciones internacionales hasta finales de 2022. Sin embargo, los deportistas rusos considerados "limpios" de dopaje podrán participar en los Juegos Olímpicos bajo una bandera neutral.

      En teoría, los mandatarios rusos, incluido Putin, tienen prohibido asistir a las competiciones salvo invitación del jefe de Estado del país anfitrión, como es el caso de China.

      También está previsto una cumbre entre China y Rusia en Pekín el 4 de febrero, según Moscú.

      Entre otros invitados figuran el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi y el príncipe heredero saudita Mohammed ben Salman, a quien le pesa una prohibición por los dirigentes mundiales por el caso del periodista saudita Jamal Khashoggi, asesinado en Estambul en 2018.

      Asimismo, se espera la presencia del presidente de Kazajistán, Kasym Jomart Tokayev, tras los sangrientos enfrentamientos que fueron sofocados con la ayuda de Rusia y la aprobación de China.

      El presidente polaco, Andrzej Duda, será uno de los pocos jefes de Estado de un país de la Unión Europea que ha aceptado la invitación, a pesar de haber dado positivo por covid-19 a principios de enero.

      Además, todos los invitados asistirán a un banquete de bienvenida, precisó la cadena CCTV.

      - La sombra del covid -

      El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, también estará presente evidentemente en la ceremonia de apertura.

      Bach aterrizó en Pekín el pasado fin de semana y se reunió el martes con Xi Jinping después de pasar tres días de aislamiento, a pesar de un repunte de la epidemia en la capital china.

      Antes de esta encuentro, Xi Jinping no había mantenido ninguna reunión en persona con un alto mandatario desde hace casi dos años. Tampoco ha salido del país desde enero de 2020.

      A medida que se acercan los Juegos, las autoridades sanitarias se movilizan para evitar cualquier propagación del covid.

      Desde esta semana, más de un millón de residentes de Xiong'an, a unos 100 kilómetros al sur de Pekín, están parcialmente confinados tras un brote de coronavirus.

      Esta nueva ciudad en desarrollo es un proyecto emblemático del presidente Xi Jinping, lo que probablemente explica el motivo por el que no se ha hecho ningún anuncio oficial sobre las restricciones.

      Los Juegos Olímpicos se organizarán en una burbuja sanitaria que debe evitar el contacto entre los competidores y la población.

      Doce participantes dieron el jueves positivo, la mayoría al llegar a Pekín, lo que eleva el número a 69 personas en los últimos cinco días.



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