En Calabria el fiscal antimafia recibe todas las semanas a las víctimas

Una vez a la semana, el célebre fiscal antimafia italiano Nicola Gratteri, recibe a las víctimas de la mafia en su oficina para escuchar sus...
  • El fiscal antimafia italiano Nicola Gratteri en Roma el 11 de enero de 2021
      Catanzaro (Italia) (AFP) |

      Una vez a la semana, el célebre fiscal antimafia italiano Nicola Gratteri, recibe a las víctimas de la mafia en su oficina para escuchar sus quejas, una labor clave para la lucha contra la poderosa organización criminal con tentáculos en medio mundo.

      En Calabria, la región del sur de la península que se encuentra en la punta de la bota, cuna de la temida mafia 'Ndrangheta, responsable del lucrativo comercio internacional de drogas, la población local debe enfrentar a diario amenazas, intimidación, extorsión, usura y asesinatos.

      En las oficinas de la fiscalía de Catanzaro, las personas suelen ser recibidas diez minutos por Gratteri.

      Se trata de calabreses que hasta hace poco consideraban que el Estado central estaba "muy distante" de sus problemas, explicó el fiscal en una entrevista con la AFP.

      "Son personas que han sufrido intimidaciones, sometidas a humillaciones y amenazas, que vienen a hablar conmigo", cuenta el fiscal, quien vive bajo protección policial desde hace más de 30 años.

      "Lloran, están desesperadas (...) se animan a hablar con el fiscal porque sienten que estamos trabajando en serio", recalca.

      Durante décadas, la creciente influencia de la 'Ndrangheta, que cuenta con estrechos vínculos con los círculos empresariales y políticos, fue subestimada por el Estado italiano, demasiado débil, ineficiente o corrupto para encararla, facilitando así su expansión y su ramificación por medio mundo.

      Desde que fue nombrado en 2016 en la fiscalía de Catanzaro como responsable de los procesos contra la mafia de tres cuartas partes de la región, Gratteri es visto por algunos como la última esperanza para esa región desfavorecida, pero también como un hombre con demasiado celo que cultiva las relaciones con los medios de comunicación.

      Su objetivo es en realidad el de ganarse la confianza de la población con la condena de los miembros de la 'Ndrangheta.

      Ejemplo de ese compromiso es el "maxi-juicio" contra 355 miembros y colaboradores de la mafia, que se celebra en la vecina localidad de Lamezia Terme, el mayor proceso contra la mafia desde finales de los años ochenta.

      - Infiltrar la mafia -

      Aunque está lejos de que termine, la fiscalía logró este mes una primera victoria con la condena de 70 miembros vinculados con la 'Ndrangheta de los 91 que habían aceptado someterse a un procedimiento acelerado. Algunos de ellos fueron condenados a 20 años de prisión.

      Además, unos 58 miembros de la organización aceptaron testificar y romper así con la omertá y revelar secretos, algo que la 'Ndrangheta castiga severamente.

      Por ello resultan claves los encuentros de Gratteri con la población local que se siente abandonada por el Estado.

      Un sentimiento que ronda en esa región debido a las obras públicas inacabadas, al sistema de salud al borde del colapso y a la alta de tasa de desempleo, lo que obliga a los jóvenes a emigrar hacia al norte o al extranjero.

      Desde 1991, unos 110 ayuntamientos de Calabria han sido disueltos por haber sido infiltrados por la mafia. El de Lamezia Terme, la tercera ciudad de la región, fue disuelto en tres ocasiones, la última en 2017.

      En las últimas décadas, la 'Ndrangheta ha podido crecer silenciosamente debido a la atención concentrada en Cosa Nostra, la mafia siciliana, después del asesinato en 1992 de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino cerca de Palermo.

      Según los expertos, la 'Ndrangheta está involucrada en todas las actividades económicas de Calabria: desde la construcción hasta los hospitales, pasando por la agricultura, los hoteles, las funerarias y las finanzas.

      Nicola Gratteri estima que el 9% del PIB de Calabria ha sido monopolizado por la mafia. La 'Ndrangheta, que hizo su fortuna con el tráfico de cocaína a Europa, factura anualmente decenas de miles de millones de euros.

      Frente a ese gigante, la justicia necesita más que nunca la cooperación de la población, que según Gratteri hoy en día está más dispuesta a colaborar desde que se inicio el maxi-juicio.

      "Hoy la gente habla más porque confía más en nosotros. Ven los resultados y eso los alienta, nos consideran creíbles", asegura.

      "La gente de Calabria no se imaginaba que alguien se podía ocupar de sus problemas. Y a mí me gusta ocuparme de sus problemas", confiesa.



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