El Sahel, una región desértica en ebullición

La extensa región desértica de Sahel, refugio de grupos yihadistas a pesar de la presencia de miles de militares, vive azotada por la inestabilidad y...
  • Soldados franceses de la Operación Barkhane en el Sahel, en Gao, en el norte de Malí, el 20 de mayo de 2015
      Bamako (AFP) |

      La extensa región desértica de Sahel, refugio de grupos yihadistas a pesar de la presencia de miles de militares, vive azotada por la inestabilidad y las frecuentes matanzas de civiles.

      El presidente francés anunció el jueves una "transformación profunda" de la presencia militar en la región, que incluye el "fin de la operación Barkhane" que lideraba su país, y su sustitución por una alianza antiyihadista internacional.

      - Los civiles, primeras víctimas -

      En los primeros cinco meses de 2021, más de 1.000 civiles han sido asesinados tan solo en la parte del Sahel que corresponde a Burkina Faso. En todo 2020 habían sido 2.248 los muertos, según la ONG Acled.

      A principios de junio se produjo una de las peores matanzas de toda la región saheliana desde que empezó la violencia yihadista, hace nueve años. Ciento sesenta personas fueron masacradas, según fuentes locales (132 según el gobierno) durante una noche, en un ataque a la aldea de Solhan.

      En Níger, 105 civiles murieron en dos ataques en el oeste del país, a manos de yihadistas afiliados al grupo Estado Islámico (EI) en enero.

      La consecuencia es un éxodo constante. Más de dos millones de desplazados abandonaron sus hogares en 2021 para irse a las ciudades.

      Los que deciden permanecer quedan a merced de los grupos armados en espacios inmensos, donde la mano del Estado no llega.

      Además de los grupos que riden pleitesía al Estado Islámico o a Al Qaida, hay milicias de autodefensa, bandas de malhechores, y los propios ejércitos nacionales.

      "Más civiles han muerto a manos de soldados que debían protegerlos que por los grupos armados no estatales", aseguró el informe de una coalición de organizaciones sahelianas e internacionales.

      - Expansión del yihadismo -

      Los grupos yihadistas iniciaron su expansión a partir del norte de Malí en 2012. Se extendieron a las zonas fronterizas con Burkina Faso y Níger, y poco a poco penetraron en el centro y sur de Malí y una mayoría del territorio burkinabés.

      Los países del Golfo de Guinea temen esa expansión. En junio de 2020, un ataque en el norte de Costa de Marfil causó 14 muertes entre los militares que custodiaban un retén de control.

      - Militarización de la sociedad -

      Jean-Hervé Jézéquel, jefe del proyecto Sahel en el International Crisis Group (ICG), destaca una "militarización de las sociedades en el espacio saheliano" que "será muy difícil" frenar.

      En Burkina Faso fueron creados en noviembre de 2019 los Voluntarios por la Defensa de la Patria (VDP), milicia paramilitar.

      En el centro de Malí la milicia Dan Nan Ambassagou, aunque oficialmente está disuelta, controla un territorio donde el Estado está ausente.

      - Estados en quiebra -

      Los ejércitos de la región no sufren desde 2019 los ataques que acostumbraban a causar centenares de muertos. Pero el goteo de pequeños incidentes, de posiciones reducidas que son asaltadas por la noche, es constante. Esta semana, un soldado murió en el noroeste de Costa de Marfil, y en la noche del miércoles al jueves murieron tres policías y un gendarme en el noroeste de Níger.

      Políticamente dos de los cinco Estados que conforman el G5 Sahel han sufrido cambios en la cúpula del poder en los últimos meses: Chad, con la muerte súbita del mariscal Idriss Déby Itno, y Malí, que sufrió su segundo golpe de Estado en nueve meses.

      La mayoría de los territorios escapan a la autoridad del gobierno central. Solamente el 9% de los funcionarios civiles están desplegados en el norte y centro de Malí, "la cifra más baja desde al menos septiembre de 2015", según la ONU.

      "La crisis de seguridad es solo la expresión de una crisis más profunda de la gobernanza de los Estados", explica Jézéquel.



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