Irán observa de cerca la evolución política en el Líbano

Irán sigue de cerca la situación política en Líbano, uno de los países de la región donde dispone de influencia, donde las gigantescas explosiones en...
  • Una imagen obtenida de la agencia de noticias estatal Iran Press el 5 de agosto de 2020 muestra la Torre Azadi de Irán iluminada con la bandera libanesa
Teherán (AFP) |

Irán sigue de cerca la situación política en Líbano, uno de los países de la región donde dispone de influencia, donde las gigantescas explosiones en Beirut reavivaron el movimiento de protesta popular contra la clase dirigente.

Casi una semana después de las explosiones en el puerto de la capital, que dejó al menos 160 muertos y 6.000 heridos, este pequeño país estratégico de Oriente Próximo, dividido entre diversas influencias, sigue conmocionado.

Los libaneses volvieron a salir a la calle desde el sábado, al igual que lo hicieron masivamente en octubre, para denunciar una clase política prácticamente inmutable desde hace décadas, totalmente desacreditada tras la explosión. El primer ministro Hasan Diab, nombrado tras la primera ola de manifestaciones a finales de 2019, renunció el lunes por la noche.

Pero la ira de los libaneses se centra en el conjunto del sistema actual cuya incompetencia, corrupción y negligencia condujeron, según ellos, a la tragedia de Beirut. Igualmente se escucharon consignas hostiles al influyente movimiento chiita libanés Hezbolá durante las manifestaciones del fin de semana.

Sin embargo, Irán mantiene estrechos lazos con el Hezbolá, su principal intermediario en Líbano, un movimiento fundado gracias al apoyo de la República Islámica y en conflicto abierto con Israel.

En Teherán, algunos estudiantes del movimiento paramilitar de voluntarios islámicos Bassij se congregaron frente a la embajada de Líbano, encendiendo velas en señal de solidaridad y sosteniendo la bandera de Líbano y la del Hezbolá.

Numerosos internautas iraníes publicaron fotos del puerto devastado acompañadas de poemas por Beirut del escritor sirio Nizar Kabbani, muy popular en Irán.

Al día siguiente de la explosión, el guía supremo Alí Jamenei exhortó por su parte a los libaneses a mostrar "paciencia" ante este "doloroso drama" y aseguró que Irán apoyaba a su país.

El ministro de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, transmitió este apoyo de los iraníes al pueblo "resiliente" de Líbano. Teherán está "totalmente disponible para proporcionar asistencia por todos los medios necesarios", subrayó.

Según una declaración el lunes del portavoz del ministerio, ya se enviaron 95 toneladas de material médico de urgencia. Irán "va a seguir enviando más ayuda humanitaria", prometió.

- "Encender la mecha" -

Al mismo tiempo, la mediática visita del presidente francés, Emmanuel Macron, no pasó desapercibida en Teherán, y su llamado a Líbano para realizar reformas profundas suscitó críticas en Irán.

"Las declaraciones de Macron eran intervencionistas, incluso si se toma en cuenta el contexto histórico de las relaciones entre Líbano y Francia", comentó a la AFP Ali Esmailzadeh, un estudiante.

"Estas palabras van a ser el detonante de disturbios en este país, lo que ya parece haber comenzado", añadió, en referencia a las manifestaciones violentas del sábado en Beirut.

El diario ultraconservador Kayhan acusó al presidente francés de buscar "debilitar la resistencia libanesa" al hablar de "reformas". Calificó de "engaño" la conferencia de donantes internacionales durante la cual se prometieron 250 millones de euros (294 millones de dólares) el domingo.

Su redactor jefe, Hossein Shariatmadari, considera que los "cambios" que quiere Macron consisten, en primer lugar, en "eliminar el Hezbolá, y después, por consiguiente, en "salvar al régimen israelí", enemigo regional de Irán.

"En nombre de Israel, Macron transmitió al pueblo libanés el mensaje de que si continúa resistiendo y apoyando al Hezbolá, deberá enfrentarse a otro evento catastrófico", afirmó Shariatmadari a la AFP.

- Dudas -

Varios analistas mostraron sus dudas respecto a la capacidad de Teherán de proporcionar una significativa ayuda financiera a Líbano, mencionando la doble crisis --sanitaria y financiera-- en Irán.

Desde la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 del acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el restablecimiento de las sanciones estadounidenses, la economía iraní se hundió.

A lo que se añade la pandemia de nuevo coronavirus, que ha dejado oficialmente 18.600 muertos y cerca de 329.000 casos.

Para el periodista reformista Ahmad Zeidabadi, "en una situación así, Irán tiene las manos atadas", y es "incapaz de hacer gran cosa" para ayudar a la reconstrucción de Líbano.

Según él, Irán haría mejor en colaborar con los países europeos que coordinan la ayuda de reconstrucción. Pero "esto requiere un cambio de comportamiento y de visión de las posiciones regionales de la República Islámica", sostiene



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