Escaramuzas en protestas antigubernamentales en Líbano

Cientos de libaneses denunciaron este sábado el colapso económico en una manifestación en el centro de Beirut, empañada por enfrentamientos entre partidarios y opositores del...
  • El ejército libanés forma una cadena para bloquear a los partidarios de los movimientos chiitas libaneses Hezbolá y Amal que gritan lemas contra los manifestantes antigubernamentales en Beirut, el 6 de junio de 2020
Beirut (AFP) |

Cientos de libaneses denunciaron este sábado el colapso económico en una manifestación en el centro de Beirut, empañada por enfrentamientos entre partidarios y opositores del movimiento chiíta Hezbolá, respaldado por Irán.

La movilización en la plaza de los Mártires también estuvo salpicada por escaramuzas entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos.

Al menos 48 personas resultaron heridas, de las cuales 37 fueron atendidas en el lugar de los hechos, según la Cruz Roja libanesa.

Es la primera manifestación desde que las autoridades comenzaron a aligerar el confinamiento impuesto a mediados de marzo para detener la propagación del nuevo coronavirus. En octubre Líbano fue escenario de una revuelta sin precedentes contra los políticos, acusados de corrupción e incompetencia.

Por la noche, según una fuente de seguridad, hubo disparos en la capital entre habitantes de un barrio sunita, bastión del ex primer ministro Saad Hariri, y una zona chiíta cercana, feudo del partido Amal.

El ejército se desplegó y restableció la calma, informó la agencia de prensa pública ANI, que da cuenta de dos heridos.

Los incidentes se originaron a raíz de unos insultos proferidos contra Aisha, una de las esposas del profeta Mahoma, que fueron condenados por instituciones religiosas, por Hariri y por el Hezbolá.

Estos insultos desataron la ira en la ciudad de Trípoli (norte), donde los manifestantes lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad que respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma, según una corresponsal de la AFP.

El primer ministro Hasan Diab denunció en Twitter las injurias a Aisha y pidió a los libaneses que actúen con "sabiduría".

- Movilización heteróclita -

Por el día ya hubo tensiones en Beirut. Algunos de los manifestantes pidieron el desarme de Hezbolá.

Algunos manifestantes y partidarios del poderoso movimiento chiíta que vinieron de un barrio cercano se lanzaron piedras, pero el ejército intervino, según un fotógrafo de la AFP.

"¡Chiíta, chiíta!", corearon los partidarios de Hezbolá. Algunos hacían ondear la bandera amarilla del movimiento.

Las armas de Hezbolá son uno de los principales temas de discordia entre los políticos. Este grupo es la única facción que no ha abandonado el arsenal militar después de la guerra civil (1975-1990).

"No a Hezbolá, no a sus armas", se leía en la pancarta de Sana, una manifestante de 57 años de Nabatiyé, en el sur.

En estas protestas participan grupos muy diferentes que denuncian los problemas económicos y sociales.

Algunos piden elecciones legislativas anticipadas. "Para un gobierno que elimine la corrupción, no que la proteja", se leía en una pancarta.

La mayoría de los manifestantes llevaban mascarillas debido a la epidemia de coronavirus.

- "Por nuestros derechos" -

Cerca de la plaza de los Mártires, a la entrada de una calle que conduce al parlamento, las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que les lanzaban piedras y saqueaban escaparates.

Algunos manifestantes prendieron fuego a contenedores de basura en el centro de la ciudad. La policía antidisturbios les hizo retroceder.

"Nos manifestamos para conseguir nuestros derechos, atención médica, educación, trabajo, los derechos más básicos que un ser humano necesita para seguir vivo", declaró Christina, una estudiante de 21 años.

La revuelta comenzó el 17 de octubre de 2019, cuando cientos de miles de libaneses se echaron a la calle para gritar su descontento.

Desde el año pasado Líbano sufre un colapso económico, acompañado de una fuerte depreciación de la libra libanesa y una explosión de la inflación.

El desempleo afecta a más del 35% de la población activa, mientras que más del 45% de los habitantes vive por debajo del umbral de pobreza, según el ministerio de Finanzas.

En los últimos meses el movimiento parecía remitir, aunque algunos días hubo protestas en la capital con caravanas de vehículos y enfrentamientos en Trípoli entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, que se saldaron con un muerto a finales de abril.

Bajo la presión de las protestas se formó un nuevo gobierno al comienzo del año.

A finales de abril, las autoridades adoptaron un plan de reactivación económica y entablaron negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener ayuda financiera.

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