El desconfinamiento llega a las playas europeas y España se abrirá al turismo en julio

América Latina se convirtió en "un nuevo epicentro" de la covid-19, según la OMS, tras un imparable aumento de la pandemia que contrasta con la...
  • La gente disfruta en un restaurante en la playa de Pedregalejo en Málaga, España, el 23 de mayo de 2020
Madrid (AFP) |

América Latina se convirtió en "un nuevo epicentro" de la covid-19, según la OMS, tras un imparable aumento de la pandemia que contrasta con la situación en Europa, donde España reabrirá las puertas al turismo en julio y algunas playas se llenan de cautos visitantes tras meses de confinamiento.

La situación en América Latina constituye un desafío que amenaza la estabilidad social y económica de la región.

Los retumbes de este terremoto sanitario siguen estremeciendo a todos los países. La región se encuentra en pleno pico de la pandemia, en especial Brasil, con más de 347.000 casos y 22.000 muertos.

El gigante sudamericano desplazó a Rusia como segundo país con más contagios en el mundo detrás de Estados Unidos, según datos del Ministerio de Salud.

En un país de 210 millones de habitantes y una población más joven que la europea, la proporción de jóvenes muertos por el nuevo coronavirus es superior a la de otras naciones, sobre todo entre las clases más pobres.

El 69% de los fallecidos por COVID-19 tiene más de 60 años, según cifras oficiales, mientras que en países como Italia y España, los mayores de 60 representan el 95% de los decesos.

Una de las principales preocupaciones es la inmensa región de la Amazonia, que en Brasil tiene unos 450 infectados por cada 100.000 habitantes.

México, el segundo país de la región con el mayor número de muertos, registró hasta este sábado 65.856 casos confirmados y 7.179 defunciones, según cifras oficiales.

El país se enfrenta a su "momento más doloroso por la pandemia", en palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En Argentina la aceleración de los contagios, que en Buenos Aires se quintuplicó en las últimas dos semanas, llevó al presidente Alberto Fernández a extender el aislamiento social obligatorio hasta el próximo 7 de junio.

Buenos Aires y su periferia acumulan 87,5% de los casos de covid-19 de Argentina, que este sábado alcanzaron un total de 11.340, con 445 fallecidos.

En Bolivia, el departamento amazónico del Beni, fronterizo con Brasil, fue declarado "desastre sanitario" tras un aumento exponencial de contagios y fallecidos.

Beni, con unos 480.000 habitantes, era hasta el 20 de abril la única región de Bolivia exenta de contagios, pero en un mes pasó a ocupar el segundo lugar --después de Santa Cruz-- con más de 900 de los más de 5.900 casos que registra el país.

En Perú, segundo país de la región en contagios (115.754) y el tercero en fallecidos (3.300), el gobierno extendió hasta el 30 de junio el confinamiento obligatorio, aunque redujo en una hora el toque de queda nocturno en Lima y en regiones del centro y del sur.

Otros salen mejor parados

Costa Rica, que no adoptó cuarentenas obligatorias ni restricciones drásticas de movilidad pero aún así tiene muy bajos niveles de contagio, lucha para mantener su "logro frágil" con "disciplina", según dijo a la AFP el presidente Carlos Alvarado, quien también apuntó que la reanudación del campeonato de fútbol en su país esta semana será positivo para la "salud mental" de la población.

En toda América Latina han fallecido más de 38.864 personas y se han registrado unos 706.798 contagios, según el recuento de la AFP de este sábado.

Sin embargo está lejos del 1,6 millones de casos y 97.048 muertos de Estados Unidos (+1.127 en las últimas 24 horas), donde el presidente Donald Trump aumenta la presión sobre los gobiernos locales para flexibilizar el confinamiento y reactivar la economía, con la batalla por su reelección en ciernes.

El estado de Nueva York, no obstante, registró en las últimas 24 horas 84 muertes, la cifra más baja desde el 24 de marzo, anunció el gobernador, Andrew Cuomo.

- Tregua en Europa-

Entre tanto los europeos redescubren poco a poco los placeres de un paseo o un baño, aunque bajo vigilancia. El continente, que llegó este sábado a dos millones de contagiados, sigue siendo el más enlutado por esta pandemia, con más de 173.000 decesos.

"Lo más duro ha pasado (...) la gran ola de la pandemia ha sido superada", aseguró el jefe de gobierno español, el socialista Pedro Sánchez.

La cifra media de decesos y contagios, excepto algún rebrote, ha bajado en las últimas dos semanas en España, el cuarto país en número de muertos (28.678) en el mundo, después de Estados Unidos, el Reino Unido e Italia.

Un dato clave: la transmisión del coronavirus bajó a 0,20, según explicó Sánchez, es decir, que ni siquiera se transmite de persona a persona (1 a 1) en estos momentos. Un logro para un coronavirus muy contagioso, que podría rebrotar en una segunda oleada, según algunos científicos.

Por ello, las precauciones siguen siendo de rigor en Europa. Después de Grecia y Francia, el gobierno italiano autorizó a sus ciudadanos este sábado a acudir a las playas, pero solamente para pasear o bañarse, sin poder tomar el sol en la arena.

"Estaba tan emocionada, extrañaba tanto el mar. Respirar un poco de yodo, poner los pies en la arena, en el agua, comer un pequeño plato de espaguetis. Es suficiente para mí", comentaba sonriente Arianna Tucci.

Chipre también abrió sus playas, con límites de distancia entre los bañistas.

"A partir de julio se reanudará la entrada de turismo extranjero en España en condiciones de seguridad", declaró Sánchez, que también anunció la vuelta de la Liga de fútbol el 8 de junio.

Madrid y Barcelona podrán desde el lunes reabrir terrazas de bares, museos y hoteles.

Pero políticamente, el gobierno español sale debilitado de esta primera fase de desconfinamiento.

Miles de personas, convocadas por el partido de extrema derecha Vox, salieron a las calles de Madrid y de decenas de ciudades, en coche para no vulnerar el estado de alarma, con el ánimo exaltado ante la gestión de la crisis.

"Ha sido una gestión nefasta. Creo que este gobierno nos va a meter en una crisis económica después de todo lo que ha pasado", dijo Óscar del Olmo, un ingeniero de 51 años.

La crisis económica es de hecho una realidad en Europa, que como el resto del mundo espera una recesión gigantesca, y que promete nuevos y complicados episodios.

Francia y Alemania están dispuestos a plantear un plan de reconstrucción de medio billón de euros para sus socios más golpeados. Pero este sábado salió a la luz un documento de cuatro países (Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca) que se oponen a dar el dinero y quieren que los afectados lo pidan prestado.

Como una muestra del impacto arrollador de la pandemia, la compañía de alquiler de vehículos Hertz se declaró en quiebra en Estados Unidos y Canadá, y despidió a 20.000 personas, la mitad de su plantilla mundial.

En Rusia, con más de 317.000 casos y 3.000 muertos, los análisis y la curva de desarrollo de la epidemia indican "alza significativa" en los decesos por coronavirus en mayo.

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