El combate de una madre por su hijo encarcelado en Turquía tras la intentona golpista

Desafiando los frecuentes arrestos y las presiones, Melek Cetinkaya lucha por la liberación de su hijo, un joven militar "injustamente" condenado por haber participado en...
  • Melek Cetinkaya, cuyo hijo lleva en prisión tres años condenado por haber participado en la intentona golpista en Turquía, entrevistada por la AFP el 8 de febrero de 2020 en su casa en Ankara
Ankara (AFP) |

Desafiando los frecuentes arrestos y las presiones, Melek Cetinkaya lucha por la liberación de su hijo, un joven militar "injustamente" condenado por haber participado en 2016 en un golpe de Estado fallido en Turquía.

Cuando comenzó el intento de derrocar al presidente Recep Tayyip Erdogan, el 15 de julio de 2016 por la noche, Furkan Cetinkaya, un cadete de 19 años de la prestigiosa Academia de la Aviación, estaba en un campo de entrenamiento en el noroeste.

Con el pretexto de que había un "ataque terrorista" en Estambul, sus superiores llevaron a Furkan y a otros 115 alumnos a la capital económica del país, escenario de violentos enfrentamientos entre golpistas y partidarios del régimen.

Melek Cetinkaya lo tiene claro: fueron los oficiales golpistas quienes lo engañaron. Su hijo fue condenado en 2018 a cadena perpetua por "intentar tumbar el orden constitucional", como parte de las purgas masivas lanzadas después del golpe fallido.

"¿Cómo unos niños podrían haber dado un golpe de Estado?", pregunta Cetinkaya, de 43 años y madre de tres hijos.

Ahora ella lucha por subsanar esta "injusticia". Con un pañuelo de colores en la cabeza y un abrigo largo para protegerse del frío Cetinkaya para a los transeúntes en Ankara para explicarles su situación. "¡Haga que la voz de los cadetes se escuche!", les dice.

Unos instantes después, aparecen dos policías y se la llevan en silencio en un furgón. La liberan al cabo de unas horas. Desde que comenzó a manifestarse en la calle, en septiembre, fue detenida una treintena de veces.

La condena de Furkan Cetinkaya forma parte de la represión implacable lanzada después de la intentona golpista, que el presidente Erdogan atribuye a un predicador que reside en Estados Unidos, Fethullah Gülen. Este último desmiente estar implicado.

Decenas de miles de personas han sido arrestadas y alrededor de 150.000 funcionarios han sido despedidos o suspendidos por sus presuntos vínculos con el movimiento de Gülen u otros grupos considerados hostiles al Estado.

- "Sin piedad" -

Un total de 355 cadetes han sido condenados a cadena perpetua, afirma el diputado de la oposición Omer Faruk Gergerlioglu, quien asegura que la mayoría de estos jóvenes se limitaban a cumplir las órdenes de sus superiores.

"Estas penas de prisión son completamente injustas. Se les trató sin piedad", agregó este diputado del Partido Democrático de los Pueblos (HDP, prokurdo).

Al principio Cetinkaya era optimista. Estaba convencida de que los tribunales emitirían un dictamen justo. Pero su esperanza se fue esfumando cada vez que terminaba una vista judicial.

"Cuando un tribunal de apelación validó (la sentencia), comprendí que en este país no había justicia. Entonces empecé a buscar justicia en la calle", explica a la AFP. Afirma que su hijo es inocente y que la familia no tiene nada que ver con el movimiento del predicador Gülen.

Según el abogado de Furkan, el joven y sus compañeros cadetes no participaron en ningún enfrentamiento, se limitaron a cantar el himno nacional en la calle.

Andrew Gardner, de Amnistía Internacional en Turquía, no se sorprende ante estas sentencias porque los tribunales "no son suficientemente independientes e imparciales".

Su última esperanza: recurrir al Tribunal de Casación, la principal corte de apelación que ya anuló varias condenas relacionadas con el golpe fallido.

- "Sin miedo" -

Entre tanto, Cetinkaya va dos veces al mes a la cárcel de Silivri, cerca de Estambul, para ver a su hijo. O sea 20 horas en autobús.

Durante uno de esos viajes se le ocurrió la idea de organizar una "marcha por la justicia", desde Ankara hasta el centro penitenciario.

El mes pasado, cuando se disponía a hacerlo, fue arrestada y pasó tres días en detención preventiva.

Los fiscales la acusan de pertenecer a un "grupo terrorista", según documentos consultados por la AFP.

Hace dos meses, dos hombres que se hicieron pasar por la policía detuvieron a su esposo durante "dos o tres horas", para pedirle que convenciera a su esposa de que se calmara.

Según Cetinkaya, los dos hombres le dijeron a su marido que "pensara en los otros dos hijos" del matrimonio.

Pese a las presiones, la madre del cadete se niega a rendirse.

"Estoy convencida de que si tenemos la razón, no debemos tener miedo de nada", dijo. "Tengo coraje porque sé que mi hijo es inocente".



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