La UE advierte de la necesidad de controlar el embargo de armas en Libia

La Unión Europea (UE) decidió este lunes revisar el mandato de su operación naval Sophia en el Mediterráneo central para centrarlo en el embargo de...
  • El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell (c), dialoga con el comisario de Política de Vecindad y Ampliación, Oliver Varhelyi, el 20 de enero de 2020 en Bruselas
Bruselas (AFP) |

La Unión Europea (UE) decidió este lunes revisar el mandato de su operación naval Sophia en el Mediterráneo central para centrarlo en el embargo de armas a Libia conforme al acuerdo internacional cerrado la víspera en Berlín para relanzar los esfuerzos de paz en este país.

"Nadie se opuso a esta decisión", aseguró en rueda de prensa el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, tras una reunión de los cancilleres del bloque en Bruselas, precisando que el "mandato se centrará especialmente en la lucha contra el tráfico de armas".

Las potencias involucradas en el conflicto libio prometieron el domingo respetar un embargo de armas de Naciones Unidas y evitar intervenir en los asuntos internos de ese país sumido en la guerra y reclamaron una tregua permanente.

El alcance de los acuerdos de la Conferencia de Berlín, en la que participaron Rusia, Turquía, Francia, Alemania, el Reino Unido y la ONU, entre otros, es incierto por la negativa de los dos rivales directos -Fayez al Sarraj y Jalifa Haftar- a reunirse.

Las propuestas sobre el futuro de la operación Sophia, cuyo mandato actual expira el 31 de marzo, se presentarán durante la próxima reunión de los ministros de Asuntos Exteriores prevista el 17 de febrero.

La misión, que nació en 2015 con el objetivo de luchar contra los traficantes de migrantes tras un trágico naufragio, opera desde 2019 sin barcos y con un refuerzo de medios aéreos por la oposición del anterior gobierno italiano a acoger a los migrantes rescatados en el mar.

Al filo de los años, los europeos agregaron nuevas funciones a esta misión, que también forma a los guardacostas libios y controla la aplicación del embargo de armas impuestos por la ONU a Libia y el tráfico ilegal de petróleo.

Borrell confirmó que los barcos desplegados con el nuevo mandato continuarán respetando sus obligaciones en virtud del derecho marítimo. Pero las zonas de operaciones no estarían necesariamente en las rutas utilizadas por los barcos con migrantes a bordo, según fuentes europeas.

Sobre la posibilidad de enviar una misión internacional para ayudar a garantizar un alto el fuego, una vez que haya sido aprobado por ambos bandos como se comprometieron varios líderes en Berlín, el jefe de la diplomacia europea llamó a esperar.

"Por el momento, no tenemos un alto el fuego, sino una tregua, inestable y que puede violarse varias veces al día", recordó el responsable europeo, explicando que también deberán ver la decisión de la ONU al respecto.



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