Un argentino y un rumano se disputan la dirección de la OIEA

Los diplomáticos argentino Rafael Grossi y rumano Cornel Feruta se disputan las riendas del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que el lunes abrió...
  • Rafael Grossi, embajador argentino en Austria, habla durante una entrevista con la AFP, el 20 de septiembre de 2019 en Viena
Viena (AFP) |

Los diplomáticos argentino Rafael Grossi y rumano Cornel Feruta se disputan las riendas del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que el lunes abrió el proceso de elección de su nuevo director general.

En un comunicado, la OIEA indicó que el lunes llevó a cabo una votación a dos vueltas, tras la cual quedaron como candidatos finales Grossi y Feruta.

Rafael Grossi, embajador argentino en Austria y experto en cuestiones nucleares, obtuvo 15 votos en la primera vuelta, mientras que Feruta obtuvo 14.

Pero Feruta, actual director interno del OIEA, obtuvo 17 votos en la segunda vuelta, mientras que Grossi recabó 16.

Ninguno de ellos logró reunir los dos tercios de los votos necesarios, de los 35 Estados miembros del organismo, para ser elegido. "A falta de esa mayoría, el procedimiento de votación continuará" para que al final un candidato sobresalga por encima del otro, indicó la agencia de la ONU, con sede en Viena.

Al puesto se presentaron cuatro candidatos. Tras una votación informal, la eslovaca Marta Ziakova, actual presidenta de la autoridad nuclear de su país, se retiró. En la votación del lunes fue descalificado el burkinabés Lassina Zerbo, que quedó en tercera posición.

La OIEA busca director desde que en julio falleció el diplomático Yukiya Amano, a los 72 años, que dirigía la agencia desde 2009.

La OIEA espera poder encontrar un nuevo director general en octubre, que asumiría el cargo en enero de 2020. Pero dos fuentes diplomáticas dijeron el lunes a la AFP que la elección podría estar tan reñida que podría prolongarse hasta noviembre.

La OIEA reúne a 171 Estados y juega un papel central en la lucha contra la proliferación nuclear, al comprobar que los países miembros del Tratado de no proliferación respeten sus compromisos en esta materia.

El organismo también se encarga de vigilar que Irán cumpla con los compromisos del acuerdo sobre su programa nuclear de 2015.