Los océanos y las zonas heladas, víctimas a gran escala de la actividad humana

Los océanos y las zonas heladas de la Tierra sufren a gran escala los impactos de la actividad humana, como lo demuestra el calentamiento de...
  • Iceberg cerca de la isla de Kulusuk en Groenlandia, el 17 de agosto de 2019
París (AFP) |

Los océanos y las zonas heladas de la Tierra sufren a gran escala los impactos de la actividad humana, como lo demuestra el calentamiento de los mares y el derretimiento de los casquetes polares, según el borrador del informe que dará a conocer la ONU.

Estos son los impactos destacados en un informe especial de la ONU que será revelado el 25 de septiembre en Mónaco, que la AFP obtuvo en exclusiva.

- OCÉANOS -

Los océanos absorbieron alrededor de un cuarto de las emisiones de gas con efecto invernadero para los humanos desde los años 1980. Como resultado, son más calientes, más ácidos y menos salados.

OXÍGENO: la concentración de oxígeno en los medios marinos bajó 2% en 60 años, y debería perder 3 o 4 grados suplementarios si las emisiones de CO2 siguen al mismo nivel.

CALOR MARINO: aumentaron la frecuencia, la intensidad, la magnitud de las olas de calor marinas como las que devastaron a la Gran barrera de coral australiana. Los corales, de los cuales unos 500 millones de personas dependen para su alimentación y su protección, no deberían sobrevivir al calentamiento de la superficie en 2°C, comparado con los niveles preindustriales.

EL NIÑO: una duplicación de las frecuencias de fenómenos El Niño extremos -que causan incendios forestales, provocan enfermedades y tienen efectos sobre los ciclones-- es esperado si las emisiones no son reducidas.

NIVEL: el nivel de los océanos crecerá durante los siglos próximos, aunque se tomen medidas. Comparado con el fin del siglo XX, el nivel de los océanos debería aumentar más o menos unos 43 centímetros (29–59 cm) de aquí a 2100 si el calentamiento global se mantiene en 2°C. Aumentará en 84 cm (61-110 cm) si las tendencias actuales continúan, lo que podría llevar a un calentamiento global de entre 3°C o 4°C.

En el siglo XXII, el ritmo de aumento del nivel del mar podría incrementarse de 3,6 milímetros por año en la actualidad, a "varios centímetros" más.

Los daños causados por las inundaciones podrían aumentar de 100 a 1.000 veces de aquí a 2100.

ALIMENTACIÓN: Las reservas alimentarias en aguas tropicales poco profundas podrían disminuir en 40%, a causa del calentamiento y del aumento de la acidez.

ADAPTACIÓN A LAS INUNDACIONES: el alza del nivel de los mares podría desplazar a 280 millones de personas, en un marco optimista de un alza de 2°C de la temperatura mundial con relación a la era preindustrial.

Con el aumento previsible de la frecuencia de los ciclones, muchas urbes costeras, y también pequeñas naciones insulares, serían afectadas por inundaciones cada año a partir de 2050.

La elevación de los mares forzará a las regiones costeras a tomar medidas de adaptación, aunque los países ricos están en mejores condiciones de asegurar una protección a sus metrópolis que los países en desarrollo, donde las categorías más pobres deberían replegarse hacia tierras más altas, convirtiéndose en refugiados del clima.

ZONAS HÚMEDAS: Globalmente, de 20% a 90% de las zonas húmedas deberían perderse de aquí a 2100, a causa de la elevación prevista del nivel de los mares.

- CRIOSFERA -

CAPAS DE HIELO: Las capas de hielo en la Antártica y en Groenlandia perdieron en promedio 430.000 millones de toneladas cada año desde 2006,convirtiéndose en la principal fuente del alza del nivel de los océanos.

GLACIARES: La cantidad de agua que sale del derretimiento de los glaciares alcanzará un nivel alto, y luego declinará alrededor de 2100. En el mundo, más de 2.000 millones de personas dependen de los glaciares para su agua potable.

Los glaciares situados a baja altura, como en Europa central, el Cáucaso, Asia del Norte y Escandinavia, deberían perder más del 80% de su volumen de aquí a 2100.

PERMAFROST: Un tercio, inclusive hasta el 99% del permafrost, capa de suelo congelada de manera permanente, podría derretirse de aquí a 2100 si el calentamiento climático sigue al ritmo actual, emitiendo aun más gas de efecto invernadero. En una perspectiva optimista, la zona impactada podría ser limitada.

METALES PESADOS: El nivel de mercurio y de substancias tóxicas en el agua potable deberían aumentar con el derretimiento de los glaciares y del permafrost, que contendrían cerca de 800.000 toneladas de mercurio.

NIEVE: Las montañas deberían perder una parte importante de su cobertura de nieve, con impactos importantes sobre la agricultura, el turismo y el suministro de energía.