EDITORIAL : Los desafíos de la tecnología en el transporte

  • Imagen ilustrativa.

Cada nueva tecnología es resistida siempre por todo organismo al cual afecta con su llegada. La presencia de Uber lo confirma.

¿Cuánto gana el país si dicho servicio desaparece, más allá de satisfacer las demandas de los que piden su eliminación? Más bien retrocederíamos al desaprovechar una de las múltiples ventajas que ofrecen las plataformas de servicios.

La experiencia vista es que su arribo tal facilidad permitió contrastar su inmediatez, confiabilidad y competitividad, con las malas prácticas que siempre ha mostrado el servicio de transporte selectivo entre nosotros. Ni ese ni ningún otro similar hubiera progresado aquí si los ciudadanos no padeciéramos las penurias actuales a la hora de buscar o abordar un taxi.

¿Cuánto han aportado sus propietarios y conductores al mejoramiento de sus servicios en los últimos años como para ganarse su defensa por parte de los usuarios locales? ¿Conoce todo el mundo los sacrificios que padecen quienes operan grandes conglomerados de estos vehículos y que son objeto de una explotación infame? ¿Y quien se enfrenta a estos monopolios ineficientes? Cualquiera puede ingresar a Google y consultar cuantos años le toma a una persona obtener una licencia como conductor de taxi en Inglaterra.

Sabrá que de cada cinco aspirantes solo uno lo consigue, igual que los que buscan ingresar al Navy Seal de Estados Unidos.  ¿Que hay que regular estas plataformas? Por supuesto, nadie defiende el relajo. ¿Eliminarlas al costo de mantener un estado de cosas deplorable? Absurdo.
 
 
 



Metrolibre