EDITORIAL: Las puertas del diálogo

  • ML

Abrir vías de diálogo con la juventud es una decisión acertadísima del Ejecutivo, la cual le permitirá allegar, de primera mano, elementos de juicio sobre los criterios de las presentes generaciones acerca de los asuntos más sensitivos de la vida nacional.

Sostener que los jóvenes no alientan interés mayor en temas de trascendencia, ha sido un argumento socorrido para justamente marginarlos de su abordaje y cargarles las culpas de enajenados de la realidad e irresponsables con relación a la suerte de su país. Esto es desvirtuado con la preocupación demostrada en los niveles educativos por el tratamiento dado en la Asamblea Nacional a las reformas por introducir en la Constitución de la República.

Los nuevos panameños entienden muy bien que la Carta Política es medular en nuestra organización institucional; y que es hora de que sean tomados en cuenta al momento de decidir sobre ella, al igual que en otras materias atinentes al destino de la nación. Responder a esa inquietud con un llamado para para escucharlos, convoca el respaldo unánime de la sociedad.