EDITORIAL: El drama de los desplazados

  • Migrantes en Darién.

Según las últimas estadísticas globales divulgadas por ACNUR el año anterior, para fines de 2017 el número de desplazados en el mundo  alcanzaba 68.5 millones de personas, lo que representa 44.500 cada día o una cada dos segundos. 

Más de 4 millones de venezolanos hacia la región cuando ya avanzaba la segunda mitad de 2019, mientras más de 7 millones de colombianos habían abandonado sus hogares huyendo de una guerra de más de 50 años, cuyos coletazos produjeron, en 2018, más de 120 mil desplazados.

“En definitiva el número de refugiados en todo el mundo supera ya la población de Australia, mientras que el de desplazamientos forzados prácticamente iguala a la de Tailandia”.

Esta realidad dramática ha llevado a las autoridades de Estados Unidos y Panamá a tratar conjuntamente políticas para hacer frente al problema de las migraciones forzadas en el Continente, con miras a trazar acciones de cooperación que atiendan, además del aspecto humanitario, las prácticas criminales que lucran del trasiego criminal de personas. 

“Los países de América Latina y el Caribe están haciendo su parte para responder a esta crisis sin precedentes, pero no se puede esperar que sigan haciéndolo sin ayuda internacional”, destacan ACNUR y la OIM, al tiempo que el director del primero de dichos organismos precisa con claridad: “Nadie quiere emigrar a la fuerza de su país, pero todos podemos ayudar a solucionar el problema”.