Defensor del Pueblo colombiano pide "plan de choque" para atender crisis migratoria en frontera con Panamá

  • DefensoriaCol | El Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, en visita a Necoclí.
      AFP |

      El Defensor del Pueblo de Colombia, Carlos Camargo, pidió a las autoridades llevar a cabo un "plan de choque humanitario" que permita atender a los miles de migrantes varados en la frontera con Panamá.

      El ombdusman realizó la solicitud tras viajar al municipio de Necoclí, donde haitianos, cubanos, venezolanos y africanos aguardan para poder abordar una embarcación que los lleve hasta Panamá, siguiente parada en su travesía a Estados Unidos o Canadá.

      "Es urgente el inicio de un plan de choque humanitario, en el que ya les pedimos a varias entidades que tomen medidas inmediatas y estructurales para enfrentar la crisis migratoria", declaró Camargo según un comunicado de la Defensoría del Pueblo, que vela por los derechos humanos en Colombia.

      El golfo de Urabá, donde se encuentra Necoclí, es uno de los principales puntos de tránsito de africanos, asiáticos y haitianos que buscan cruzar hacía Panamá a través del corredor selvático conocido como Tapón del Darién, con rumbo a Centroamérica.

      En las últimas semanas, la llegada de una inusual cantidad superó la capacidad de la naviera local para llevarlos al municipio fronterizo de Acandí. Unas 9.000 personas, entre ellas numerosos menores de edad y mujeres embarazadas están varados en el lugar, según Migración Colombia.

      En el comunicado, Camargo también denunció las redes internacionales que trasladan a los migrantes de Chile -u otros países del continente- al departamento de Nariño, en la frontera con Ecuador, donde "mafias" les cobran hasta 300 dólares para llevarlos a los límites con Panamá. 

      Así, elevó una solicitud a sus homólogos "de Iberoamérica, particularmente de Ecuador y Panamá, para revisar mecanismos de cooperación" que permitan enfrentar el problema y "poner fin a la vulneración de los derechos humanos de los migrantes que transitan por el continente", de acuerdo con el boletín.

      En Necoclí, los migrantes arriendan cuartos de hoteles y casas particulares, lo que dinamiza el comercio del pueblo de unos 45.000 habitantes, de acuerdo con un fotógrafo de la AFP que se encuentra en el lugar.

      Sin embargo, la aglomeración de personas en plena pandemia hace temer a las autoridades un brote de coronavirus cuando amaina la tercera ola que sufre Colombia.

      El director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, explicó la víspera que el alto flujo de migrantes se debe en parte al "rezago" de quienes no pudieron viajar el año pasado debido al cierre de fronteras impuesto durante más de un año por la pandemia.



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