Un antiguo deporte indio acerca a comunidades en Hong Kong

AAl pie de las altas torres residenciales de Hong Kong, un deporte tradicional indio tiende puentes entre comunidades que se cruzan sin mezclarse en una...
  • Un grupo practica el kabbadi el 23 de mayo de 2022 en Hong Kong
      Hong Kong (AFP) |

      AAl pie de las altas torres residenciales de Hong Kong, un deporte tradicional indio tiende puentes entre comunidades que se cruzan sin mezclarse en una ciudad archiconocida por ser cosmopolita.

      La liga profesional de kabaddi goza de una gran popularidad en la India y en el sur de Asia. Pero, esta disciplina muy física, que consiste en tocar al equipo contrario, sigue siendo poco extendida en el resto del mundo.

      Hace ocho años, dos antropólogos chinos formaron un equipo en Hong Kong para promover la integración en una urbe muy poco inclusiva, sobre todo entre los residentes que no son chinos y tampoco occidentales.

      "A menudo escuchamos que Hong Kong es una 'ciudad mundial' en Asia, pero no tenemos muchas oportunidades de interaccionar con personas de diferentes culturas", cuenta a la AFP Wyman Tang, uno de los dos antropólogos.

      "Vivimos en el mismo barrio, pero es como si viviéramos en mundos paralelos", prosigue.

      Al principio, el proyecto Kabaddi United Hong Kong (KUHK) era un taller puntual en una universidad. Ahora, llega a más de 8.000 participantes a través de casi 80 escuelas y organizaciones sociales.

      Sin duda, es una sorpresa para Royal Sunar, actual entrenador de KUHK, ver cómo el juego de su infancia se enseña en Hong Kong.

      "El kabaddi era uno de mis intereses", explica este nepalí que nació en Hong Kong. "En cierto modo, los chinos, aquí, también aman este deporte".

      - "Conexión emocional" -

      El kabaddi nació hace 5.000 años en la India, con raíces en la mitología, y luego aparecieron juegos similares en otros países asiáticos, sobre todo en Irán, donde también se dice que es la cuna.

      Para ganar puntos, un equipo envía a un "invasor" al campo opuesto, encargado de tocar rápidamente a un adversario y regresar a su base.

      La defensa debe impedir que este "invasor" entre en su campo, lo que a menudo provoca "melés".

      Rojit Sharma, un inmigrante nepalés, se unió a la KUHK en 2019.

      Esta actividad le permitió hacerse amigos chinos por primera vez y practicar así su chino cantonés.

      Hay "una conexión emocional en kabaddi porque nos tomamos de la mano y, luego, sabemos más sobre los demás", relata.

      Este joven, de 22 años, lamenta que, fuera del kabaddi, las minorías étnicas tengan que luchar por ser reconocidas como "locales". Sharma revela que también soportó esta discriminación.

      "Al llegar a Hong Kong, cuando viajaba en autobús o en transporte público, cuando me sentaba, la persona que estaba a mi lado se marchaba", confiesa Sharma a la AFP.

      - Discriminación diaria -

      Las asociaciones aseguran que este tipo de experiencias es la norma.

      "Hay problemas significativos relacionados con la raza en Hong Kong", subraya Shalini Mahtani, presidente de la Zubin Foundation.

      La discriminación es un hecho diario para los asiáticos del sur en Hong Kong, asegura, dando ejemplos de personas que no pueden alquilar un apartamento o simplemente les dicen que su piel es demasiado oscura durante una entrevista de trabajo.

      "Son del color equivocado en un lugar que es muy sensible al color", añade Mahtani, al tiempo que culpabiliza al sistema educativo.

      "La verdad es que muchos chinos en Hong Kong nunca han tenido la oportunidad de tener contacto con minorías étnicas", explica.

      Este fue el caso de Christy Tai, una estudiante, que se incorporó al equipo de kabaddi tras probarlo, atraída por el "espíritu de equipo".

      Tai considera que el deporte es una buena manera de superar la barrera del idioma.

      "Debemos hablar a cada miembro del equipo (...) Cuando hablamos, no podemos contentarnos con hablar de deporte, sino de nuestras vidas, hábitos y otras cosas", precisa.

      Hong Kong está muy lejos de una liga profesional de kabaddi, pero el fundador de KUHK, Tang, está orgulloso de la forma en que los habitantes de esta urbe se han involucrado en el juego.

      "Mientras sigas las mismas reglas, puedes disfrutar del juego", concluye Tang.



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