Maradona "brilló con luz propia", dice su exagente británico

Diego Maradona "brilló con luz propia" a pesar de sus conocidas luchas fuera del campo de juego, asegura su exagente británico, Jon Smith, en una...
  • Fanáticos encienden bengalas en la Piazza del Plebiscito en Nápoles, el 26 de noviembre de 2020, en un acto para llorar al exjugador e ídolo del Nápoles FC la leyenda del fútbol argentino Diego Maradona (en la pantalla).
Londres (AFP) |

Diego Maradona "brilló con luz propia" a pesar de sus conocidas luchas fuera del campo de juego, asegura su exagente británico, Jon Smith, en una entrevista con la AFP.

Smith, quien fue un pionero de los "superagentes" en el mundo del fútbol, asegura que el astro, que llevó prácticamente solo a Argentina a ganar el Mundial de 1986, era un personaje con doble personalidad.

Por un lado había un "chico encantador" de la provincia de Buenos Aires y por otro lado, el juerguista con una vida descontrolada.

Smith consiguió a Maradona como cliente tras el Mundial de 1986 por un golpe de suerte: un día que se encontraba en casa de Ossie Ardiles, ganador del Mundial 1978 con Argentina que se había unido al Tottenham, cuando éste hablaba por teléfono con Maradona, quien buscaba un representante.

Como agente asegura que podía ejercer cierta influencia sobre Maradona pero de forma limitada ya que él estaba en Londres y el futbolista en Nápoles, donde jugaba en ese momento.

En esa época, la inclinación de Maradona por las fiestas nocturnas, la cocaína y las mujeres era casi tan famosa como su magia con el balón.

"Tenía a gente interesante a su alrededor, por así decirlo", afirma Smith. "Le conseguíamos tratos financieros como el de Coca-Cola, pero había muchas otras influencias", agrega.

Del argentino, fallecido el miércoles a los 60 años, "la gente dice que era un genio con defectos". "Bueno, he conocido a varios genios y todos tienen defectos", asegura.

"Tienen un inmenso talento en su mundo, pero cuando lo han hecho todo, ¿entonces qué?", se pregunta.

"Elvis (Presley) se metió en las drogas, Diego llegó a ese punto en el que su físico había alcanzado su punto máximo y se echó a perder". "Había demasiadas tentaciones, pero por todos los rincones oscuros él brilló con luz propia".

- "Un personaje complejo" -

Para Smith, Maradona era una mezcla fascinante de personajes: "Era dos personas realmente".

"Estaba Diego, el joven encantador de los barrios bajos de Buenos Aires y eso nunca lo perdió". "Era un chico encantador y demasiado amable en cierto modo, nunca pudo decir 'no'".

"Luego estaba el Maradona que era la antítesis de eso. Era el artista, el showman, el hombre de la fiesta. Era todo lo que el pequeño Diego no era".

En definitiva, "un personaje complejo".

Smith, que inicialmente hizo carrera en el mundo de la música, firmó con Maradona después de el argentino se convirtiera en la bestia negra de los aficionados ingleses por su gol de la "mano de Dios" en los cuartos de final del Mundial de 1986.

"No hablé mucho de la 'mano de Dios' ya que no me interesaba hacerlo", recuerda.

El exarquero inglés Peter Shilton sigue molesto porque Maradona nunca se disculpó por haber hecho trampas marcando con la mano.

Pero, según Smith, había mucha gente dispuesta a encontrarse con el astro: "una vez estuvo en Londres, cenamos con Gary Lineker y algunas otras personas y se llevaron bien". Maradona "fue encantador pero obviamente hubo un poco de dolor y angustia", agrega.

El exagente asegura que la vida nunca fue aburrida con su ilustre cliente en los cinco años hasta que su contrato terminó repentinamente.

"En 1991 los responsables en Nápoles me agradecieron un trabajo fantástico y me dijeron que mis servicios ya no eran necesarios", recuerda.

Una historia resume la manía que rodeaba a Maradona.

"Cuando estaba en Nápoles le gustaba coleccionar Ferraris", cuenta Smith. "Una vez que estaba allí antes del almuerzo, me llevó al garaje para mostrarme su última adquisición". "Tenía varios y noté que unos cuantos estaban muy golpeados. Uno parecía como si alguien lo hubiera pisoteado".

"En su peor inglés me dijo 'el problema es que cuando me paro en los semáforos en rojo, los aficionados se suben por todas partes'".

"Creo que quizás el mejor trato que hice fue convencer a la policía de Nápoles de que le dieran una dispensa especial para saltarse los semáforos en rojo", bromea.



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