El brutal aterrizaje del tenis en la tierra de Roma

Después de seis meses de parón forzado, todo va a un ritmo frenético en el tenis profesional, con una sucesión inédita de torneos de altura,...
  • El serbio Novak Djokovic sirve al italiano Salvatore Caruso en el tercer día del Abierto Italiano masculino en el Foro Itálico el 16 de septiembre de 2020 en Roma, Italia.
Roma (AFP) |

Después de seis meses de parón forzado, todo va a un ritmo frenético en el tenis profesional, con una sucesión inédita de torneos de altura, en superficies dura y tierra batida. Los que llegarán en mejor forma a Roland Garros, ¿serán los presentes o los ausentes en la gira americana?

Rafael Nadal y Novak Djokovic, que optaron por estrategias diferentes en relación al US Open, comienzan a dar respuesta al enigma en el Masters 1000 de Roma, donde ambos debutaron este miércoles, ganando sus partidos en la segunda ronda, tras haber estado exentos en la primera.

Partidos de alta intensidad, viajes de un huso horario a otro y cambios en la superficie de juego marcan la actualidad del circuito profesional. Pero, desde el final del parón ocasionado por la pandemia de coronavirus, todo se aceleró.

Ante la "locura" de este calendario de reanudación, con los sucesivos US Open (terminado el domingo) y Roland Garros (a partir del 27 de septiembre), cada uno precedido de un Masters 1000 (Cincinnati y Roma), Rafael Nadal optó por decir 'stop'.

El español descansó durante la gira estadounidense y no volvió a jugar hasta este miércoles en Italia, sobre su superficie predilecta, pero sin haber disputado un partido oficial desde finales de febrero, en Acapulco (México).

Y sin arrepentirse de su decisión, aseguró el lunes en Roma, donde pudo entrenar varios días sobre el polvo de ladrillo. Aunque manteniéndose prudente respecto a su estado de forma: "Evidentemente, para estar al 100% uno necesita partidos".

- "Circunstancias no habituales"-

Para su regreso post-confinamiento, la rumana Simona Halep también jugó la carta de la "tierra batida", superficie en la que se preparó los últimos meses y sobre la que conquistó a mediados de agosto el Torneo de Praga.

¿Una ventaja de cara a Roma? "Sí y no", responde la primera cabeza de serie. "Sí, porque tuve la oportunidad de entrenar sobre tierra batida, pero no, porque no disputé partidos oficiales (desde hace un mes)".

Djokovic, por su parte, no quiso dejar pasar la ocasión de jugar. En Estados Unidos conquistó un título (el Masters 1000 de Cincinnati, disputado excepcionalmente en Nueva York), pero también vivió una primera derrota en 2020, en el US Open, aunque fue por descalificación después de haber lanzado involuntariamente una pelota sobre una juez de línea.

"Es cierto que las circunstancias no son habituales, pero al mismo tiempo estamos agradecidos por tener la oportunidad de jugar y de disputar torneos", afirmó el lunes desde Roma el N.1.

- ¿El favorito? Nadal -

La rapidez de adaptación de los jugadores marcará la diferencia, porque la secuencia sobre tierra batida será también muy corta.

"Para los que disputaron el US Open está muy cercano, es realmente un reto adaptarse", reconoció 'Djoko', quien comparó este cambio brutal con los que vivió cuando disputó partidos de Copa Davis en Serbia, sobre tierra batida y bajo techo, después del US Open, sobre cemento y al aire libre.

Así pues, ¿quién sale beneficiado en esta temporada atípica? "Nadal", responde sin dudar Djokovic.

"Aunque no hubiera entrenado tanto tiempo sobre tierra batida, sería de todas formas el favorito en Roland Garros, porque es Rafa", aseguró el serbio.

"La tierra batida, es su superficie, estoy seguro de que estará a su nivel", afirma Stefanos Tsitsipas.

Una opinión que parece mayoritaria en el circuito: "¿ustedes conocen algo que Rafa no sepa hacer? Yo no. Cuando está en forma, es realmente difícil de batir en Roland Garros", aseveró el italiano Fabio Fognini.



Metrolibre