Kobe apuesta por los Juegos para reavivar la memoria del fundador del judo

El retrato de Jigoro Kano decora los 'dojos' de todo el mundo, pero en Kobe (oeste de Japón), su ciudad natal, se ha difuminado un...
  • Un libro restaurado de los Juegos Olímpicos, fotografiado en la biblioteca del colegio Nada de la ciudad japonesa de Kobe, que ayudó a establecer el fundador del judo, Jigoro Kano, fotografiado el 27 de febrero de 2020
Kobe (Japón) (AFP) |

El retrato de Jigoro Kano decora los 'dojos' de todo el mundo, pero en Kobe (oeste de Japón), su ciudad natal, se ha difuminado un poco la memoria del padre del judo, por lo que algunos esperan que los Juegos sirvan para reavivar su recuerdo.

Kano nació hace unos 160 años en Mikage, un barrio de clase alta de Kobe, en una familia dedicada a la destilación de sake.

Algunos de sus descendientes, que todavía viven en esa ciudad y siguen dedicados a elaborar esa tradicional bebida alcohólica japonesa, esperan que su antepasado reciba un poco más de reconocimiento aprovechando los Juegos de Tokio-2020, aplazados a 2021 por el coronavirus.

"Estamos orgullosos de él", declara Taketo Kano, descendiente de Kano y presidente de Kiku-Masamune, uno de los grandes fabricantes de sake.

"Es el mayor éxito de nuestra familia. Fue un gran hombre", declara a la AFP este hombre de 76 años en su destilería de esta bebida alcohólica a base de arroz.

Kano dejó Kobe para irse a Tokio cuando era niño y allí ideó el judo.

Sus técnicas y enseñanzas se popularizaron en todo el mundo y para algunos judocas, Kano es una especie de divinidad.

Su retrato cuelga en todos los 'dojos' o salas de entrenamiento en muchos países, y el Kodokan, cuartel general del judo en Tokio, es lugar de peregrinación para aficionados de todo el mundo.

- Desconocido para los jóvenes -

Pese a la popularidad de Kano, su nombre a veces no dice nada a los habitantes de Mikage.

"¿Quién?", responde Yuya Goto, un empleado de la construcción de 28 años de Kobe, al ser preguntado sobre Kano.

"Practiqué judo en secundaria, pero no me llegué a preguntar quién lo había creado", admite a la AFP.

Ryohei Takashima, de 74 años, asegura que los jóvenes de Kobe no tienen ni idea de quién era.

"Los Juegos de Tokio son una oportunidad para darlo a conocer entre la población local", dice a la AFP.

Con esa esperanza, Kobe distribuyó este año una nueva biografía de Kano entre las escuelas primarias de la ciudad y considera hacer una video promocional sobre los vínculos de Kano con la ciudad.

Kano está considerado como un pionero deportivo en Japón: fue el primer miembro asiático del Comité Olímpico Internacional (COI) en 1909 y viajó por todo el mundo haciendo demostraciones de judo.

También fue un gran defensor de la organización de unos Juegos en Japón y para que el judo fuese incluido en el programa olímpico.

Sin embargo, nunca llegó a ver el fruto de sus esfuerzos, los primeros Juegos en Tokio en 1964, con el judo como deporte olímpico, ya que Kano falleció en 1938.

- 'Prosperidad mutua' -

También creó el primer programa universitario de educación física en el país, fundó lo que más tarde sería la Federación de Deportes de Japón y ayudó a la escuela privada Nada de Kobe a situarse entre las mejores de la nación.

"Kano es conocido por ser el fundador del judo, pero no se le recuerda mucho como educador", reclama ante la AFP Magohiro Wada, director de este prestigioso y elitista centro educativo.

Yusaku Yoneda, un estudiante de 15 años, admite que no sabía quién era Kano cuando entró en esta escuela.

"Al principio me preguntaba quién era ese anciano", reconoce ante la estatua de Kano de la entrada principal del centro.

"Ahora le respeto", añade diciendo que se identifica con la filosofía del fundador del judo, conocida como 'Jita-Kyoei', que promueve la prosperidad mutua, para uno mismo y para los demás, también lema de la escuela.

Aunque Kano pasó la mayor parte de su vida en Tokio, regresaba con frecuencia a Kobe para dar discursos, promover el judo y apoyar la educación local.

Murió a los 79 años cuando regresaba de una reunión del COI en El Cairo y aunque sus cenizas fueron enterradas cerca de Tokio, existe un museo en Kobe dedicado a su vida.

En Mikage, no existe rastro de la casa en la que creció, porque fue demolida hace mucho tiempo, pero tampoco existe una plaza que recuerde el lugar.



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