La normalización de lo que no está bien es el principal adversario de lo correcto. Lo que ocurre en la Universidad Nacional Autónoma de Chiriquí es una tragicomedia con toques de “supense” propios de un filme de Alfred Hitchcock.
Etelvina de Bonagas, la actual rectora, es el centro de la agitación por las denuncias e investigaciones, algunas con sanciones confirmadas, alrededor de esta casa de estudios. El pasado 11 de mayo renunció al cargo, el cual abandonaría el 11 de junio. ¿Por qué la demora para confirmar su propia decisión?